Matar el nervio, ¿qué significa esta expresión?

¿Qué significa matar el nervio? Una expresión que suele escucharse en la consulta muy a menudo.

Esta situación comienza a hacerse «notar» cuando la pieza duele de forma espontánea, ante estímulos como bebidas frías, calientes o cuando se siente presión durante el masticado. En estos casos, es normal sorprenderse e intentar observar frente al espejo qué está pasando. Sin embargo, en muchos casos no es posible ver con claridad la pieza afectada.

Cuando acudimos al dentista sí, gracias a la aparatología que emplea para su revisión. En Grupo Dental Cibeles nos gusta explicar con todo detalle a nuestros pacientes cada uno de los procedimientos que debemos realizar, como en situaciones como ésta.

¿Por qué es necesario matar el nervio?

Aunque el nervio se encuentra dentro de la pieza dental, en la cámara pulpar, puede ser irritado por un agente externo como la aparición de caries, fractura producida por un traumatismo o fisura. Al generar esta irritación, el nervio se ve expuesto a bacterias y toxinas, lo que se traduce en una degeneración del nervio.

¿Cómo se lleva a cabo?

Este procedimiento se denomina Tratamiento de Conductos Radiculares y para llevarlo es necesaria la eliminación del nervio dañado en el interior de la pieza, a continuación se realiza una limpieza y desinfección de los conductos que lo contienen y finalmente el sellado de los mismos con un material inerte y biocompatible.

De esta manera toda la infección y la inflamación, tanto alrededor como en el interior del diente desaparezcan, logrando así la cicatrización y mantenimiento funcional.

¿Es doloroso matar el nervio?

No, en casi todos los casos el bloqueo anestésico ofrece al paciente la eliminación completa de cualquier molestia. Así que, quizá solo tengas alguna molestia en las próximas 48 horas pero nunca durante la intervención.

¿Es mejor extraer la pieza?

Esta es una de las preguntas frecuentes y, en realidad, una extracción debería ser la última opción para resolver un problema dental.

Lamentablemente, realizarla supone una serie de fenómenos dentro de la cavidad oral que predisponen al paciente a sufrir otros. Entre ellos: movilidad dental, diastemas o triángulos negros o reabsorción del hueso que, en gran cantidad de casos, complican incluso la colocación de una prótesis o un implante.

No dudes en ponerte en contacto con nuestro equipo experto, si es tu caso o crees que podría serlo… ¡Podemos ayudarte! 

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